Presupuesto participativo: ¿una herramienta olvidada?
Durante años, muchas comunas de la Ciudad de Buenos Aires ofrecieron a los vecinos y vecinas la posibilidad de proponer, debatir y votar proyectos locales a través del presupuesto participativo. Esta herramienta permitía que la ciudadanía incidiera directamente en cómo se asignaba una parte del presupuesto público para obras, mejoras o actividades en su propio barrio.
Sin embargo, en los últimos tiempos esta práctica parece haber quedado relegada. En varias comunas ya no se realizan asambleas ni convocatorias abiertas, y la información disponible es escasa o nula. Muchas personas ni siquiera saben que esta herramienta existió alguna vez, lo que refleja una desconexión creciente entre la gestión pública y la participación vecinal.
Distintas organizaciones sociales y barriales han comenzado a reclamar que el presupuesto participativo vuelva a tener un rol protagónico. Algunas proponen que se le destine un porcentaje mínimo del presupuesto anual comunal, y que las decisiones se tomen de forma abierta y transparente. Otras insisten en la necesidad de modernizar el proceso a través de plataformas digitales que faciliten la propuesta y votación de proyectos desde casa, sin depender de reuniones presenciales.
La participación ciudadana no se limita al voto cada dos años. Espacios como estos permiten que las personas se involucren directamente en su entorno, generando mayor sentido de pertenencia y compromiso social.
¿Participaste alguna vez de alguna iniciativa parecida? ¿Qué ideas aportarías hoy para mejorar tu barrio?
Excelente!
Coincido en gran parte del contenido de la nota…